Temporada de despidos: Yo, mi cuñado, un amigo y su pareja, y JC. Este último dijo: "Fue como pololear con alguien que no te gustaba, me empezé a acostumbrar y me patearon"
El mío fue el último despido editorial de Elmer. Ahora se vienen los otros.
Es curioso pero en un mes: choqué, fui vocal de mesa, me despidieron, tuve que encargarme de mi despido y comencé a colaborar en una revista justo cuando cerraron las colaboraciones.
A pesar de todo, todo está OK. Sino fuera por la crisis haría una fiesta. De hecho la hice, aunque chica.
Lo mejor es que dejo la cárcel de la juventud. Eso de tener que estar al día casi forzosamente. Tener que escuchar discusiones tan trascendentes como si es bueno que Radiohead toque Creep o no. Adiós periodismo pitillo, bienvenida realidad.
Vuelta de página.
Ahora a ver los planes A, B y C. (Y el plan Lupe, por cierto)
Llegó la hora de escribir mi primer CV.